Cristian Roldán Ulrich

Nací en 1975 en Buenos Aires. Sin haber un detonador muy claro, lo cierto es que las artes plásticas me interesaron desde pequeño, así que siendo un niño empecé a estudiar dibujo y pintura. Cuando me interesa algo, me implico de lleno. A los 17 años, me gradué como profesor de ambas materias. Sin embargo, cuando elegí una carrera, preferí dedicarme al diseño gráfico, una profesión proyectual que me atraía, en la que podía aplicar lo aprendido hasta el momento. Estudié diseño en la Universidad de Buenos Aires. Lo dicho antes: “cuando me interesa algo…”, así que fui alumno destacado de la carrera, lo que me valió formar parte del equipo de profesores de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA durante seis años en las materias Morfología II (Cátedra Rolfo, 1995-2001) y Packaging (Cátedra Sensini, 1996-2001).

En 1996 ingresé en la agencia de publicidad Micó & Asociados, empecé trabajando como Diseñador y un par de años después acabé como Director de Arte y responsable del equipo de diseño. Aprendí mucho y mis jefes vieron aquella veta de mi implicación en lo que me interesa, así que consiguieron trabajos que fueron verdaderos retos para lo joven que era, como el rediseño de la imagen corporativa del Banco Santa Cruz (Argentina) y del Holding Intergas, el desarrollo del branding para Perforaciones San Antonio (Grupo Pérez Companc), o las campañas gráficas del Alto Palermo, Patio Bullrich y Buenos Aires Design entre los años 1998 y 2001. Fueron años intensos, siempre íbamos desbordados de trabajo, pero –no sé cómo– igual nos divertíamos cantidad. Además ahí, conocí a Juliana.

En agosto de 2001 renuncié a la agencia para mudarme a Barcelona, quería ampliar mis estudios y después de tantos años a mil, también necesitaba renovar el aire. Cursé postgrados en diseño de identidad corporativa y packaging (IDEP), que no fueron lo que esperaba, así que cambié el foco: hice un master en programación y diseño web (Aula Crea Barcelona), también un curso de caligrafía (a cargo de Ricardo Rousselot) y en febrero de 2002 me incorporé al estudio de diseño GrupoErre/Rousselot como Diseñador Senior. Ahí desarrollé trabajos de branding y web, pero fundamentalmente me dediqué al diseño de packaging. No me olvido más la primera vez que vi en el super envases hechos por mí. Gestioné proyectos para marcas como Panrico, Casa Tarradellas, Gallina Blanca, Aceites Borges, Alvalle, Sunny Delight, Friskies, Reckitt Benckiser o Smoking. Además, aprendí sobre lettering y pude profundizar en la ilustración digital, dos recursos que aplico en muchas de las piezas que realizo, una especie de sello, supongo.

Como parte del estudio participé en charlas, workshops y seminarios varios. Para lo bueno y para lo malo, aparte de un servidor, todo se reducía a cuatro miembros de una misma familia, con buen ojo para el diseño pero muy mal tacto para las finanzas, así que en septiembre de 2011 la cosa no dió para más. Y yo era el único que no pertenecía a aquella familia.

Por suerte, unos años atrás la búsqueda de nuevas motivaciones y la idea de un espacio para el desarrollo de proyectos personales me había llevado en 2008 a concretar con Juliana la formación de «Atipicamente», lugar desde el cual siempre he participado activamente en diferentes proyectos de branding, packaging y webdesign, destacando también diversas colaboraciones con otros estudios y agencias de publicidad. Paralelamente, a mediados de 2013 me incorporé como Director de Arte al equipo de Columna Brand Strategy & Colors. Tareas todas que me hacen sentir muy valorado y en las cuales me implico de lleno. Ya lo dije al comienzo de este texto “cuando algo me interesa…”