10 hábitos que a la larga empeoran tu TDAH (aunque parezcan ayudarte)
- Soledad Gomez
- 9 ene
- 2 Min. de lectura
Si tienes TDAH, probablemente desarrollaste estas estrategias para sobrevivir. Funcionaron. Te permitieron estudiar, trabajar, cumplir, aparentar que todo estaba bajo control.
El problema es que, con el tiempo, estas “soluciones” dejan de ayudarte y empiezan a erosionar tu foco, tu energía y tu salud mental.

1. Depender de la urgencia para iniciar
Tu cerebro aprende que solo vale la pena activarse cuando hay peligro. Resultado: procrastinas hasta que el estrés es insoportable y tu sistema nervioso vive en hipervigilancia permanente.
2. Creer que el descanso se gana
Cuando descansas solo después de colapsar, le enseñas a tu cuerpo que debe enfermar para recibir cuidado. El burnout no es una falla moral. Es una consecuencia biológica.
3. Sobreestimularte todo el día
Café, celular, ruido, multitarea. Parece ayudarte a “prenderte”, pero en realidad fragmenta tu atención y desregula tu dopamina.
4. Saltarte comidas
Especialmente común con medicación. Sin glucosa, la corteza prefrontal literalmente se queda sin combustible.
5. Decir que sí por culpa
Sobrecarga, resentimiento y cero energía para lo que sí importa.
6. Llenarte de sistemas rígidos que no calzan contigo
Apps, planners, calendarios perfectos. Si la estructura no es compatible con tu cerebro, no es falta de voluntad. Es mala ingeniería.
7. Usar alcohol para calmar la mente
Apaga momentáneamente el ruido, pero empeora la regulación emocional y el sueño.
8. Ignorar tus límites sensoriales
Ruido, luces, gente, pantallas. Tu cerebro no es débil. Es más sensible y necesita protección.
9. No hacer ejercicio por falta de motivación
El movimiento es uno de los reguladores más potentes de dopamina y foco. Esperar motivación es como esperar que el Wi-Fi vuelva solo.
10. Tratar tu TDAH como un enemigo
Mientras sigas intentando vencer tu cerebro, seguirás agotándote. Lo que necesitas no es control. Es andamiaje.
Estas conductas no son fallas. Son adaptaciones antiguas que ya no te sostienen.
No necesitas sobre-adaptarte. Necesitas apoyos reales, estructuras vivas y un sistema que funcione contigo.
Si quieres empezar a construirlo, agenda tu sesión de claridad gratuita. Tu cerebro no está roto. Está pidiendo mejores condiciones para vivir.




Comentarios